Las toxinas provienen de los alimentos y pueden provocar cáncer

La ingestión de plaguicidas y otras sustancias tóxicas en forma de residuos en los alimentos es una preocupación que no debe subestimarse con respecto a la salud de adultos y niños. Los niños en edad preescolar en particular están expuestos a los mayores riesgos. La acumulación progresiva de sustancias tóxicas en los alimentos podría conducir en el futuro al desarrollo de enfermedades graves, incluido el cáncer.

Este es el resultado de un estudio realizado por expertos de la Universidad de California en Davis y Los Ángeles, quienes examinaron la exposición de adultos y niños a sustancias tóxicas presentes en los alimentos, considerando las consecuencias de las mismas y su correlación con la aparición de enfermedades como el cáncer.

El estudio en cuestión se titula “Cancer and noncancer health effects from food contaminant exposures for children and adults in California: a risk assessment” y fue publicado en la edición de noviembre de 2012 de la revista “Environmental Health”. Tanto el resumen del estudio como el documento completo, disponible en formato PDF.

El estudio consideró diferentes grupos de edad: niños de 2 a 4 años, alumnos de 5 a 7 años, padres y adultos mayores. Los resultados mostraron que en todos los niños se superaron los niveles de referencia del arsénico, la dieldrina (insecticida), la dioxina y el DDE (metabolito primario del insecticida DDT). El 95% de los niños en edad preescolar superaron los umbrales de acrilamida. El porcentaje desciende al 10% para los niveles de mercurio.

Los datos recogidos por los expertos también mostraron que gran parte de la exposición a los plaguicidas a través de los alimentos se deriva del consumo de los siguientes alimentos que han sido sometidos a prueba: productos lácteos, tomates, melocotones, manzanas, pimientos, lechuga, brócoli, fresas, uvas, espinacas, peras, judías verdes y apio.

Tras el estudio, los expertos consideraron conveniente aportar algunas sugerencias para evitar la acumulación de sustancias tóxicas a través del alimento elegido para su dieta. La norma básica para los consumidores se refiere a la elección de productos de origen ecológico tanto para los productos lácteos como para las frutas y hortalizas. También recomiendan reducir el consumo de alimentos de origen animal para reducir la ingesta simultánea de contaminantes y metales pesados.

Finalmente, recomiendan reducir la cantidad de productos industriales de panadería que contienen carbohidratos, como papas fritas, bocadillos de cereales y galletas saladas, para limitar la ingesta de acrilamida, una sustancia altamente tóxica que se forma durante el proceso de cocción de alimentos ricos en carbohidratos a altas temperaturas.

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