Un anecdótico encuentro tuvo lugar en el Océano Ártico, en el norte de Rusia, cuando una ballena blanca confundió una cámara fotográfica de un buzo con alimento. El suceso provocó una extraña fotografía del interior de la boca del mamífero.

El suceso ocurrió en el área, llamada la “granja natural” es una especie de centro de rehabilitación gestionada por los biólogos marinos de la Universidad de San Petersburgo para la preservación y reproducción de las ballenas beluga.


Aunque no están en peligro de extinción, esta especie ha sido significativamente perjudicada por la contaminación y pérdida de su hábitat.

La ballena beluga es un gran cazador y se alimenta de una gran variedad de peces, moluscos y crustáceos. Un adulto puede llegar a medir hasta cinco metros de largo y pesar alrededor de 1,5 toneladas.

Fuente: Planetacurioso.com
Cortesía de Abraham Cabello