Vale, James Cameron lo ha vuelto a hacer. Nos ha ofrecido una megapelícula de megaéxito que va a batir todos los records, como ya lo hizo Titanic en su momento, Terminator 2, o Aliens: El Regreso. ¿A qué se dedica esta señora? Sí, señora, porque en los Globos de Oro cuando subió a recoger su premio alguno se debió preguntar que quién era esa señora con melena blanca que está al lado de la mujer de James Cameron.


Pues eso, este director de gran éxito nos ofreció la mejor película de todos los tiempos hace ya más de una década, a juzgar por la cantidad de Óscars que ganó, igualando el record de Ben Hur. Y es que la película tenía tela. En Titanic todo el mundo al entrar al cine ya sabía que el barco de hundía sí o sí, así que algo debía de tener la historia para ser un éxito. Y lo tuvo. Poneos en situación y abrid vuestras mentes. Una niña rica caprichosa que lo tiene todo pero no es feliz y se siente desdichada, se enamora de un chaval que pertenece a la escoria de la sociedad, los irlandeses. Algún día hablaré de cómo de las islas británicas ha ido saliendo la escoria del planeta para acabar dominándolo (Estados Unidos, Australia…).

Pues eso, que la niña mona rica se enamora del niño pobre y claro, ese amor es imposible. Por Dios, pero si sólo les faltaba comer espaguetis como en “La Dama y el Vagabundo”. Ese argumento tan manido y usado mereció 12 11 Oscars. ¿Alguien lo entiende? Cualquier película tiene menos topicazos que las de Cameron, y encima el tío se pasea todo orgulloso. Vale que le dieran Oscars por los efectos especiales, ya que aquello del barco que se hundía estaba muy bien hecho. Incluso premios al sonido, por conseguir que en mitad del océano alguien grite y se oiga el eco (sic), ¿pero dar un Oscar a mejor película? A semejante sandez…

Bueno, que esto iba de Avatar. Cameron ha tenido más de 10 años para reconciliarse consigo mismo y ofrecernos algo para hacernos caquita en la butaca del cine, y lo ha conseguido. Dejando el 3D a parte, que aquellos que tienen un ojo vago dirán que no ven el efecto tridimensional por ninguna parte… pues mira, te jodes. Haber llevado de pequeño la tirita en el ojo para que el otro se te pusiera bueno.

Un tío de buen ver, alto y fornido, va con una expedición a un nuevo mundo. Resulta que los nativos de allí viven en un lugar con riquezas minerales que sería interesante tener, pero claro, los nativos viven allí, y por más que intentan convencerles de que se vayan, son un poco cabezotas y no hay manera.

Entonces llega el grupito con el rubio a la cabeza con intención de solucionar el problema a las bravas, pero cosas de la vida, él va y conoce a la morena de la película. Al principio ella es un poco desconfiada, no se fía del invasor, pero poco a poco empiezan a pasar tiempo juntos, ella le enseña todo lo que se está perdiendo y lo guay que es la naturaleza, vamos, en plan rollo Greenpeace, y el descubre cosas que ni se imaginaba, y lo que nadie se espera (sic), van y se enamoran los dos, pero claro, a los padres de ella no les hace mucha gracia. Aquí viene el rubiales este invasor y se quiere tirar a nuestra hija, así que se interponen, pero bueno, al final el amor es más fuerte y aquello no hay quien lo pare.

En esto que los invasores dicen, oye tú, rubio guay, que eres de los nuestros. Pero claro, el rubio guay está enamorado, y se une a los nativos y lucha con ellos contra su propia raza.

¿Os ha molado el resumen? Vale, me he dejado detalles, pero para ser un resumen de unos pocos párrafos está bien, ¿no? Bueno, pues sorpresa, acabo de detallar con sumo detalle el argumento de Pocahontas. Tócate los pies!!! Sí, como lo oyes, esa película de Disney que igual no has visto es exactamente como te he contado. Olvídate de pitufos azules de tamaño gigante. Piensa en ingleses y en nativos americanos y tachán, ahí tienes el argumento de Avatar.

El amigo Cameron nos la vuelve a jugar y se ríe de nosotros con otra película digna de Oscar, que no es más que una sucesión de topicazos. Ah, por cierto, si alguien no ha visto Pocahontas y se pierde con la comparación, tranquilos. Donde hay invasores de la Tierra ponéis al séptimo de caballería, donde está el pueblo oprimido ponéis a una tribu de apaches y donde está el rubio guapo convertido en elfo azul ponéis a Kevin Costner y hala, ya tenéis a “Bailando con Lobos”

Cameron, el 3D mola, aunque se quejen los del ojo vago, pero macho, después de tantos años, cúrrate un poco más el guión, que no somos tan tontos, aunque fijo que a este impresentable “King of the world” le dan hasta el Oscar al mejor guión original. Atentos, el 2 de febrero se dan a conocer los nominados, y Avatar tendrá record de nominaciones.