Hábito o adicción

La sociedad actual en la que vivimos promueve el consumismo y potencia la búsqueda personal de pequeños placeres. Estas pequeñas y satisfactorias conductas son gratificantes e incluso necesarias para poder enfrentarnos al día a día. No obstante, pueden convertirse en un gran problema si no somos capaces de controlarlas. Así pues, conviene hacer distinción entre hábito y adicción. Mientras que el hábito es un patrón de conducta del que se obtiene gratificación sin consecuencias negativas, la adicción provoca gratificaciones a corto plazo pero problemas y consecuencias negativas a largo plazo.

Las características que distinguen a la adicción del hábito son diversas y se podrían resumir en obsesión por la actividad, consecuencias negativas, falta de control de la conducta y negación del problema. Podemos afirmar que la adicción es una enfermedad puesto que se puede describir, tiene síntomas específicos y es crónica y progresiva… además de afectar al individuo de forma física y psíquica.

Hábito o adicción

El paso del hábito a la adicción sigue una evolución que se puede describir de la siguiente manera: encontramos una conducta agradable (en el caso que nos ocupa el conectarse a internet), nuestros pensamientos hacia esa conducta aumentan, aumenta también la frecuencia con la que nos dedicamos a ella (se van dejando otras actividades de lado), mantenemos la conducta a pesar de la aparición de consecuencias negativas mientras utilizamos mecanismos de negación para quitarle importancia a la obsesión, disminuye nuestra capacidad para tolerar emociones negativas y la conducta pasa de ser un reforzador positivo (actividad que nos da placer) a ser ahora un reforzador negativo (la llevamos a cabo para reducir nuestro malestar y ansiedad). La conducta adictiva se va agravando hasta convertirse en el eje central de nuestras vidas y puede llevarnos a padecer trastornos de diversos tipos.

Centrándonos en la adicción a internet, esta surge a raíz de los avances tecnológicos producidos en los últimos años. Oficialmente se define como “un patrón desadaptativo de uso de internet, que conlleva deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los siguientes ítems en algún momento de un periodo continuado de doce meses: tolerancia (necesidad de incrementar la cantidad de tiempo en internet o disminución de los efectos a misma cantidad de tiempo), síndrome de abstinencia, deseo de conectarse a internet, realización de actividades relacionadas con el uso de internet, reducción de actividades sociales y ocupacionales debido al uso de internet, uso de internet a pesar de saber que este nos conlleva problemas físicos, sociales o psicológicos”. Podríamos definir a los adictos a internet como aquellos usuarios que aumentan su dependencia ante el ordenador hasta aislarse de su entorno e ignorar otros aspectos de la vida cotidiana.

Hábito o adicción

No existe un perfil bien definido del adicto a internet, aunque en general se trata de personas jóvenes, preferentemente varones, con elevado nivel educativo y hábiles en el uso de tecnología. Puede que exista un subgrupo de usuarios caracterizados por la timidez que encuentra en el ciberespacio la posibilidad de liberarse de la ansiedad producida por las relaciones sociales cara a cara ganando en autoconfianza dado el anonimato que internet proporciona.

Seguidamente, y a partir de lo dicho anteriormente, os doy pautas que pueden ayudar a identificar a un adicto a internet y para que además reflexionéis de forma personal. En la adicción a internet encontramos:

  1. Pérdida de la noción del tiempo mientras se está conectado además de la minimización de este tiempo ante los demás
  2. Quejas por parte de las personas cercanas del tiempo que se dedica
  3. Uso de internet diario
  4. Hablar casi únicamente de temas relacionados con internet
  5. Dedicar menos tiempo a otras actividades que antes se realizaban
  6. Anticipar la próxima conexión, imposibilidad de cortar la conexión
  7. Comprobar compulsivamente el E-mail
  8. Desarrollar ansiedad y abstinencia cuando no se está conectado
  9. Problemas de insomnio

Hábito o adicción

Finalmente, no debemos caer en el error de creer que el uso de internet, como la realización de cualquier otra conducta placentera, nos puede llevar a cualquiera de nosotros a desarrollar una adicción, existen factores de riesgo que hacen a unas personas más vulnerables que otras como son la personalidad y factores cognitivos, familiares, biológicos y socioculturales.

Después de todo lo expuesto está en vuestras manos el tachar a una persona de friki, adicto o simple usuario de internet.


Escrito para guiadelfriki.com por
Alba Moya – Neuropsicóloga