Feb 11 2010
Suicidio ¿es la solución?
Se habla a menudo del suicidio como un acto de valentÃa o de cobardÃa por parte de la persona que lo lleva a cabo, la gente se posiciona a favor o en contra de él, pero muchas veces no se presta atención a lo que realmente hay detrás de ellos, es decir, qué mueve a las personas a tomar esa elección, qué es lo que están viviendo o sintiendo para decidir acabar con sus vidas de un modo tan drástico. Antes de entrar en esto debemos aclarar ciertos términos relacionados con el suicidio y exponer varios datos.
Existen diversos términos lingüÃsticos que tienen su significado dentro de lo que denominamos comportamiento suicida, asÃ, tenemos los gestos suicidas, los intentos de suicidio y el suicidio consumado. Los primeros incluyen los planes de suicidio y las acciones que tienen pocas probabilidades de llevar a la muerte; los segundos son las acciones suicidas con intención de muerte pero que no logran su propósito bien porque hay gente que lo descubre a tiempo y las salva, o bien porque ellas mismas no están tan convencidas de querer morir y simplemente lo usan como medio para reclamar ayuda o atención por parte de otros; y finalmente, el suicidio consumado que tiene como consecuencia directa la muerte, como todos sabéis. En todos ellos hay un tiempo previo en el que la persona planea el cómo, el dónde y el cuándo, y que puede dar aviso a sus seres cercanos.
Las estadÃsticas presentan al suicidio entre las diez primeras causas de muerte. Es la causa del 30% de las muertes entre los estudiantes universitarios y del 10% de las muertes en personas entre 25 y 34 años. Es la segunda causa de muerte entre los adolescentes. Sin embargo, más del 70% de las personas que se suicidan son mayores de 40 años y la frecuencia aumenta dramáticamente en los mayores de 60 años, sobre todo en los varones. Las tasas de suicidio son mayores en las áreas urbanas que en las rurales.
En contraste, los intentos de suicidio son más frecuentes antes de llegar a la mediana edad. Son particularmente frecuentes entre las adolescentes solteras y entre los solteros alrededor de los 30 años. Aunque las mujeres intentan suicidarse con una frecuencia tres veces mayor que los hombres, éstos consuman el suicidio en una proporción cuatro veces mayor que ellas. Las personas casadas tienen menos probabilidades de intentar o de llevar a cabo un suicidio que las personas separadas, divorciadas o viudas que viven solas. Además, los suicidios son más frecuentes entre los familiares de quienes han realizado un intento o se han suicidado.
En el segundo párrafo se ha hecho ya referencia, aunque de forma escueta, a las razones por las que una persona puede plantear quitarse la vida. Hay diversos motivos por los que una persona puede encontrarse en la situación de pensar y planear un suicidio.
Hay circunstancias en las que una persona se encuentra tan mal anÃmicamente que cree que esa es la única opción que le queda para dejar de sufrir. Este estado anÃmico puede derivarse de muchas circunstancias: dificultades laborales o económicas, problemas familiares, problemas de salud graves (enfermedades orgánicas crónicas y/o dolorosas, minusvalÃas fÃsicas) a los que no vemos salida e incluso trastornos mentales que por sà mismos o por el sufrimiento que conllevan a quienes lo padecen, les pueden llevar a esta situación. Algunos de estos trastornos a los que nos referimos son la Depresión, el Trastorno Bipolar, la Esquizofrenia y algunos Trastornos de Personalidad como el Trastorno LÃmite entre otros.
Según las caracterÃsticas propias de cada trastorno concreto se puede utilizar el suicidio cómo última opción para escapar de una realidad que no le es favorable, como una simple amenaza para conseguir algo de los demás (por ejemplo, para evitar el abandono o la separación de un ser querido) o como un simple método para llamar la atención de alguien cercano. El suicidio también es a menudo el acto final de una serie de comportamientos autodestructivos. El comportamiento autodestructivo es especialmente frecuente entre las personas con experiencias traumáticas en su niñez (las que padecieron abusos o negligencia o el sufrimiento de un hogar monoparental). Asà pues, la conducta suicida generalmente resulta de la interacción de varios factores que se han ido exponiendo:
- Trastornos mentales (depresión, abuso de sustancias como drogas, fármacos o alcohol,…)
- Factores sociales (desilusión, pérdida y ausencia de apoyo social)
- Trastornos de la personalidad (impulsividad, agresión,…)
- Una enfermedad orgánica incurable
Una práctica que nos puede dar pistas sobre los motivos que llevan a las personas al suicidio son las notas que una de cada seis personas que se suicida deja escrita. Estas a menudo hacen referencia a relaciones personales o a acontecimientos que deben suceder después de haber muerto la persona. Las notas escritas por las personas de edad avanzada suelen expresar preocupaciones por los que dejan atrás, mientras que las notas escritas por los jóvenes pueden ser de enfado o de reivindicación.
Para finalizar, a parte de los datos estadÃsticos iniciales y resumiendo todo lo anterior, existen factores de riesgo para consumar un suicidio que nos da un perfil del potencial suicida. En general, el ser hombre, de más de 60 años, con intento de suicidio previo, con antecedentes familiares de suicidio o de alteraciones del humor, separado o divorciado o enviudado recientemente, aislado socialmente, desempleado o con problemas económicos, con abuso de alcohol o drogas, y el haber pasado por una situación humillante recientemente nos predispone al suicidio de forma evidente.
Además, aunque es más complicado de ver, la persona suele llevar a cabo un planeamiento detallado del suicidio y tomar precauciones para no ser descubierto, por este motivo suele coger desprevenidos a sus familiares y amigos.
A estos factores personales y sociales se le unen otros de tipo mental y fÃsico, donde encontramos depresión, agitación, ansiedad, sentimientos de culpa, personalidad impulsiva u hostil, convicción de estar gravemente enfermo o el estarlo realmente, alucinaciones en las que una voz le guÃa al suicidio y uso de fármacos que causan depresión (por ejemplo, cierta medicación que se da para tratar la epilepsia). Una persona con este perfil debe ponernos alerta y prestarle una atención que seguramente necesite.
Después de todo debemos meditar y tratar de ponernos en el lugar de estas personas sin apoyo social, que sufren, están enfermas, son maltratadas,… y que eligen quitarse la vida, para decidir si es este un acto que merece ser alabado o, por el contrario, ser criticado. Si a través del suicidio demuestran ser personas valientes por tomar una decisión que pondrá fin a su viaje alejándolos para siempre de sus males, o si más bien son cobardes por decidir dejar de luchar y bajarse de un tren aún en marcha.
¿Acto de valentÃa, acto de cobardÃa o simplemente acto que nos ayuda a escapar de una realidad que se vive como insostenible? Cada uno que defienda la postura que prefiera, pero creo que sin empatÃa nadie logrará comprender un acto de tal magnitud que en sà mismo va en contra del instinto de supervivencia que todo ser vivo posee.
En la parte derecha del blog encontrarás una encuesta sobre este artÃculo, participa en ella.
Escrito para guiadelfriki.com por
Alba Moya – Neuropsicóloga








Feb 11, 2010 @ 22:43:27
Como bióloga, te digo que este artÃculo no pega ni con cola en la página, tÃa.
Paxti – Bióloga
Feb 11, 2010 @ 23:43:27
Como bióloga, te digo que este artículo no pega ni con cola en la página, tía.
Paxti – Bióloga
May 06, 2010 @ 19:04:04
la vida es una mierda con sangre
May 06, 2010 @ 20:04:04
la vida es una mierda con sangre
Apr 23, 2012 @ 21:12:15
Hay tanto imbecil que cree tener razón… Eso para mi es un motivo más para querer dejar este mundo de incomprensión que ha menudo da la espalda a quien necesita ayuda para salir de la crisis existencial.
Las culpas y el descalabro de mis creencias y fe en las personas me echaron a perder. El sistema me condenó a no vivir.
Esto no es vida…. y no me vengan con la estupidez de que dios es amor. La naturaleza es cruel y sobreviven los mas fuertes o los que se adaptan gracias a que tuvieron “suerte”.